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Margarita es Ítaca para las relaciones entre el chavismo y el partido de Gobierno de Grecia

La paradisíaca isla turística del Caribe venezolano se convirtió, poco después de la muerte del presidente Hugo Chávez, en el lugar de una trama vinculada a los paraísos fiscales. Hasta allí viajaron un dirigente de la coalición de extrema izquierda Syriza y hoy poderoso ministro del Gobierno griego, junto a un abogado chipriota especialista en negocios offshore que apareció en los Panama Papers. No sé sabe con quién se reunieron, pero sí cómo completaron su misteriosa odisea: a bordo de un jet privado de Majed Khalil, un empresario vinculado al régimen de Caracas

Ewald Scharfenberg | Armando.Info

Asediado desde su llegada al poder en 2015 por la carga de la deuda externa y su pulso con la Unión Europea, el Gobierno griego de Syriza (acrónimo en griego de Coalición de Izquierda Radical), liderado por el premier Alexis Tsipras, puede que tenga otro flanco por el cual preocuparse: sus relaciones con Venezuela.

Syriza nunca ha ocultado su sintonía ideológica con el chavismo gobernante en la nación suramericana. Tsipras, quien entonces era el líder de la oposición griega, asistió en marzo de 2013 a las exequias en Caracas del comandante revolucionario, Hugo Chávez Frías. En octubre de 2016, sin embargo, una revelación puso a la vista del público otro costado de esos vínculos trasatlánticos. Entonces se supo que también en 2013, pero en agosto, poco después de la visita de Tsipras, un poderoso operador de Syriza, Nikos Pappas, actual ministro de Estado en el gabinete helénico, también había viajado a Venezuela pero en una visita casi secreta, y en compañía de un abogado chipriota especializado en estructuras mercantiles offshore, Artemis Artemiou.

Luego, gracias a una versión publicada en abril de 2017 por el diario Eléftheros Typos (Prensa Libre, en griego) de Atenas, pudo conocerse que el viaje de agosto de 2013 de Pappas y Artemiou había tenido como destino la turística isla de Margarita, en el Mar Caribe venezolano, a la que los pasajeros llegaron a bordo de un jet privado de Majed Khalil Majzoub, un empresario líbano-venezolano vinculado a jerarcas del Gobierno de Nicolás Maduro en Caracas. Los viajeros se alojaron en el lujoso hotel Ikin Margarita de Playa Cardón, sobre la costa este de la isla.

La misma publicación se había encargado, meses antes, de comprobar que Artemis Artemiou, el abogado chipriota, había visitado al menos una vez la Mansión Maximus, sede del Ejecutivo griego. ¿Qué podía estar haciendo un experto en negocios en paraísos fiscales al frecuentar la oficina del primer ministro Tsipras y viajar con un poderoso ministro del Gabinete?

A las primeras de cambio, en octubre de 2016, el ministro Pappas admitió que había visitado Venezuela en 2013, aunque sin nombrar a Artemiou, el abogado experto en estructuras offshore, como posible acompañante; solo dijo que también habían participado “otros miembros de Syriza”.

Según Pappas, su viaje al país suramericano no había tenido nada de irregular pues, en todo caso, para el momento en que lo hizo todavía no era funcionario público. Aseguró que el propósito de la visita había sido el de establecer contactos iniciales para una posible visita de Alexis Tsipras a Caracas -donde ya había estado apenas cinco meses antes- y explorar la posibilidad de compras de productos agrícolas en Venezuela -quizás un despropósito, habida cuenta del desabastecimiento crónico de alimentos y otros insumos de la canasta básica que ya se hacía sentir en esos albores de la presidencia de Nicolás Maduro-.

Emporio Khalil

Pero la revelación de que el viaje de Pappas a Margarita se había hecho junto a Artemiou, y a bordo de un avión de Khalil, otorgó una nueva dimensión al asunto. El principal partido de oposición, el socialdemócrata Nueva Democracia, reanudó sus peticiones de abrir una investigación parlamentaria sobre el asunto y para que Pappas y el primer ministro Tsipras comparecieran a ofrecer explicaciones ante los congresistas.

Majed Khalil, junto a su hermano mayor, Khaled, han construido un emporio industrial y comercial en Venezuela a la sombra del régimen bolivariano instaurado desde 1999 en el país. Se les tiene por cercanos al chavismo, en particular a dos de sus jerarcas, Diosdado Cabello Rondón, actual presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, y Jorge Rodríguez Gómez, ministro de Información y Comunicación.

Al menos uno de ellos, Majed, fue despojado en 2004 de su visa estadounidense ante sospechas de lavado de dinero, según reportó en esas fechas el diario The Miami Herald. La sanción le fue impuesta a pesar de que, para entonces, una empresa de los Khalil, Hardwell Computer Inc, representaba en Venezuela a Raytheon, una corporación norteamericana para la que había conseguido el jugoso contrato de reemplazo del sistema de radares del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, que sirve a la ciudad de Caracas.

El grupo de los hermanos Khalil comprende desde firmas tecnológicas a alimenticias, de turismo o de aseo urbano. Mantiene empresas en Panamá y, según se comprueba en los archivos del bufete Mossack Fonseca cuya filtración dio lugar a los llamados Panama Papers, al menos hasta 2006 pagaban las cuotas de mantenimiento de dos compañías registradas en las Islas Vírgenes Británicas, Henvale Holdings Ltd y Vadin Services S.A., desde una cuenta de Majed Khalil en el Premier Bank International de Curazao.

En 2014, la Fiscalía General de la República abrió investigaciones por denuncias de ilícitos cambiarios contra siete empresas en cuyos accionariados aparecía Majed Khalil, incluyendo a Hardwell Computer Inc, Corporación Meditech, KM Logistic, Santa Mónica Cotton Trading Company, Qualcomm Telesistemas, Cobijas Josdo, Pacific Rim Energy, Importadora DYFCA, Grupo DJML, Importadora Paquito, Administradora Servimeta, y Productos Piscícolas Propisca. Casi en simultáneo, el Ministerio Público hacía otro tanto, también por presunta “obtención ilícita de divisas”, contra la empresa Yatritonic C.A., de Khaled Khalil. Antes, en 2012, el despacho de la entonces Fiscal Luisa Ortega Díaz había hecho averiguaciones sobre otra empresa familiar, en ese caso, Hornos Eléctricos de Venezuela S.A. (Hevensa). En ningún caso las diligencias encontraron indicios de delitos.

Otra conexión de los Khalil que el diario griego no dejó de hacer notar se evidenció en noviembre de 2015. Entonces efectivos de la Agencia de Lucha contra las Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) arrestaron en Haití durante una operación encubierta a dos sobrinos de la Primera Dama venezolana, Cilia Flores, que intentaban completar en esa nación caribeña la venta de un cargamento de cocaína. Franquiu Francisco Flores y Efraín Campos -quienes, a la postre, serían sentenciados a una pena de 18 años de prisión por un tribunal de Nueva York- viajaban entonces en un avión de la empresa venezolana de recolección de basuras Sabenpe, en cuyo directorio figura Khaled Khalil Maizoub como director suplente.

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