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El diario colombiano El Espectador anunció la detención en Bogotá de Ramón Rodríguez Guerrero, supuesto espía al servicio del régimen de Nicolás Maduro.

El periódico afirma que la inteligencia militar colombiana «llevaba siguiéndole la pista durante meses».

Rodríguez Guerrero fue detenido el viernes 26 en la noche en el barrio Siete de Agosto de la capital colombiana.

Inicialmente, se le imputarán los delitos de falsedad en documento público y tráfico de migrantes, «pero su historia podría ir mucho más allá de esos delitos», advierte El Espectador.

Según el diario, Inteligencia Militar colombiana puso en su radar a Guerrero por las supuestas reuniones que realizaba en su residencia con venezolanos.

Entre estos, especialmente militares que desertaron del régimen de Nicolás Maduro y que estaban en condición irregular en Colombia.

Ramón Rodríguez Guerrero, extraño vendedor de perros calientes

Según la versión de Guerrero, quien dio información falsa a Inteligencia Militar al momento de su detención, él entregaba carros de perros calientes a venezolanos para que los trabajaran en Bogotá.

Pero lo que llama la atención a las autoridades son las continuas reuniones con militares que supuestamente desertaron del régimen de Maduro el año pasado y que se convirtieron en un dolor de cabeza tanto para el Gobierno interino de Juan Guaidó como para el de Iván Duque.

Rodríguez, además, sería el administrador de la cuenta Instagram resist.ve.col, que postea mensajes opositores.

Hasta aquí todo bien, pero además. Rodríguez, según la Inteligencia Militar colombiana confió a El Espectador, es hermano de una dirigente del chavismo y él mismo, cercano a Maduro.

Según este rotativo, Ramón Rodríguez Guerrero sacó una cédula colombiana original, pero con datos falsos. Luego, un pasaporte colombiano, con el que viajaba con frecuencia a Panamá.

«Las autoridades colombianas creen que se trata de un infiltrado del chavismo entre opositores venezolanos que iba al vecino país a entregar la información que lograba recopilar», señala El Espectador.

La registradora que entregó la cèdula a Rodríguez, por cierto, fue detenida en 2017 por entregar más de 35 de estos documentos a extranjeros, entre ellos un israelí buscado por narcotráfico.

Agrega el periódico que «según documentos de inteligencia militar, sus conexiones no serían solo con el gobierno de Maduro sino con la guerrilla del ELN».

Estos contactos serían en Apure, donde la guerrilla colombiana campea y donde viven los supuestos familiares relacionados con el chavismo.

«Ese dato, no obstante, aún está en indagación», concluye el rotativo bogotano.

Vía Caraota Dgital

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