Spread the love

El profesor y el soplón

Por Parker Asmann, Steven Dudley y César Molinares D.

Ver versión en inglés en Insightcrime.org : The profesor and the fixerHow a Colombian Middleman Got a Crime Specialist to Launder Money

Mientras las comunidades académicas, policiales y de investigación continúan conmocionadas tras la declaración de culpabilidad de un distinguido profesor de la Universidad de Miami por lavado de dinero, el ciudadano de Colombia que lo introdujo en el esquema criminal continúa libre. Un ejemplo de cómo el sistema de justicia estadounidense suele favorecer a las figuras más escurridizas.

Jorge Luís Hernández Villazón, alias “Boliche”, fue un narcotraficante que se abrió camino en el hampa hasta llegar a formar parte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), el violento grupo de derechas que comenzó siendo un ejército paramilitar aliado del gobierno colombiano en la lucha contra las guerrillas de izquierda y más tarde se convirtió en una de las mayores organizaciones de narcotráfico en el mundo.

Hernández fue perseguido por sus compañeros de las AUC y luego por agentes estadounidenses; finalmente se convirtió en informante de Estados Unidos, y recientemente en el intermediario de una operación de lavado de dinero que involucra a Bruce Bagley, especialista en crimen organizado que ha escrito numerosos libros sobre el tema.

Durante una audiencia del 1 de junio, Bagley se declaró culpable de dos cargos de lavado de dinero. El profesor le dijo al juez que otro ciudadano colombiano, el empresario Álex Saab —que no fue identificado por su nombre en la acusación—, era quien transfería ingresos ilícitos de un esquema de corrupción venezolano a cuentas bancarias que el mismo Bagley controlaba. Saab fue arrestado el 12 de junio en la isla Sal de Cabo Verde, en el oeste de África.

Si bien el arresto de Saab ocupó los titulares debido al importante papel del empresario en la ayuda al corrupto régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, es Hernández quien ejercía como conexión entre Saab y Bagley. Sin embargo, Hernández permanece prófugo.

En la acusación a Bagley, Hernández es identificado como “Individuo 1”. En los tribunales, el académico admitió haber recibido una transferencia de dinero en enero de 2019 “proveniente de una cuenta bancaria en el extranjero” a nombre de Saab, quien es identificado como “individuo colombiano (‘Individuo 2’)”. Luego el profesor transfirió la mayor parte de ese dinero a Hernández con el fin de “camuflar una transferencia directa” entre Saab y Hernández. Bagley hizo lo mismo con otra transferencia en febrero de 2019, según la transcripción de la audiencia.

“Yo debí haber entendido que el dinero implicaba ganancias de actividad ilegal porque Jorge Luís Hernández me dijo que el dinero de Saab era de corrupción”, dijo Bagley ante la corte. Según fiscales estadounidenses, los dos depósitos suman en total US$474.000.

Bagley transfirió el 90 por ciento de este dinero a cuentas controladas por Hernández, con el fin de ocultar su procedencia ilícita, pero se quedó con una comisión del 10 por ciento, según sostiene la acusación en su contra. No está claro qué pasó con el dinero transferido a Hernández, o si hubo otras personas involucradas.

“El profesor Bagley admitió […] haber blanqueado dinero de extranjeros corruptos —ganancias provenientes del soborno y la corrupción, robadas a los ciudadanos de Venezuela—”, dijo el entonces fiscal Geoffrey Berman a principios de junio.

Bagley, quien fue arrestado en noviembre de 2019, será sentenciado el 1 de octubre de 2020, y podría enfrentar una pena de hasta 40 años de prisión. Es posible que su condena sea menor, debido a su cooperación. Su abogado defensor, Peter Quijano, no respondió a la solicitud de comentarios hecha por InSight Crime y 360-grados.co.

Siga leyendo en 360-grados.co

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *