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En 2012 el abogado José Amalio Graterol, defensor de la ex juez María Lourdes Afiuni, fue detenido mediante acusación de la entonces fiscal Yuraima Reyes, quien intentó criminalizarlo, obviando que Graterol defendía el debido proceso de un cliente. Se trata de la misma Yuraima Reyes que hoy es asesora legal de la embajada de Venezuela, a cargo del equipo de Juan Guaidó en Panamá.

Ligia Bolívar O., Directora del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello, contó en 2012 como se dieron los hechos.

Del juicio en ausencia a la ausencia de justicia El caso Graterol

Ligia Bolívar O.*

El pasado 4 de junio (2012), el abogado José Amalio Graterol fue detenido por efectivos de la GNB en el interior de la sala 1 del Circuito Judicial Penal del estado Vargas, de donde fue trasladado a la sede de la GNB en Camurí Chico, esposado y vistiendo aún la toga de rigor. Al momento de su detención, Graterol estaba cuestionando la continuación del juicio en ausencia contra un cliente, en tiempos en que este inconstitucional procedimiento no estaba contemplado en el Código Orgánico procesal Penal (COPP).

El viernes 8 del mismo mes, el Tribunal Primero de Control a cargo del juez Juan Ramón Contreras, acordó proseguir juicio contra Graterol por el delito de “obstrucción a la justicia”, previsto en el artículo 110 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, el cual prevé pena de prisión de seis meses a tres años a quien impida una actuación judicial “mediante violencia, intimidación o fraude”. Se aplicaría el procedimiento abreviado, propio de los delitos en flagrancia.

José Amalio Graterol trasladado con esposas a sede de tribunales del estado Vargas, el jueves 7 de junio El juez de control impuso 4 medidas cautelares sustitutivas a la prisión, pese a que el COPP establece un máximo de tres. Una de dichas medidas fue la prohibición de hablar sobre los casos que lleva Graterol en el estado Vargas.

¿Por qué la mordaza?

No es inusual que en casos con connotaciones políticas, se impida a los procesados ejercer su derecho a la libertad de expresión. Así sucedió con el periodista Gustavo Azócar, con la Juez María Lourdes Afiuni y con el Comisario Lázaro Forero, entre otros. Sin embargo, la mordaza impuesta a Graterol va más allá del procedimiento en su contra, ya que se relaciona con “otros casos” llevados por el abogado en Vargas, cuyos detalles permitirían conocer irregularidades que acontecen en ese circuito judicial.

A pesar de la mordaza, dichas irregularidades han salido a relucir en el proceso judicial contra Graterol, y están reflejadas en las actas procesales. La más grave de todas es la constatación de indebida injerencia de la Presidente del Circuito Judicial de Vargas en casos llevados por jueces de ese estado. En mayo de 2012, Graterol había denunciado ante la DEM a la juez Yalitza Domínguez, a cargo del Tribunal Cuarto de Juicio, quien llevaba el caso por el cual Graterol es detenido y procesado. Ésta es una de las realidades que no interesa ventilar públicamente.

Juicio a la independencia judicial

Las atribuciones de la presidencia de un circuito judicial son administrativas, no jurisdiccionales. Sin embargo, tal como consta en los expedientes, Norma Sandoval, Presidente del Circuito Judicial de Vargas, le había pedido cuentas sobre el proceso contra el cliente de Graterol a la juez del caso, la cual, violentando su propia independencia y autonomía, rindió informe escrito a esta funcionaria. Esta es la primera, más no la única ilegalidad que se pretende tapar con la mordaza judicial impuesta a Graterol.

En segundo lugar, como ha podido ser constatado a lo largo del debate oral, la presencia de la GNB en el Circuito Judicial, no fue solicitada ni por la Presidencia del Circuito, ni por la juez del caso en cuestión, sino por la Fiscalía Superior de Vargas, que obviamente carece de competencias sobre la seguridad y resguardo de las instalaciones judiciales.

Finalmente, como consta igualmente en las actas procesales, los funcionarios de la GNB que practicaron la detención de Graterol, admitieron haber ingresado armados al recinto judicial, lo cual está expresamente prohibido.

En síntesis, Graterol se negó a un inconstitucional juicio en ausencia, denunció la ilegal subordinación de una juez a una funcionaria en labores administrativas y no jurisdiccionales, puso en evidencia la injerencia de personas ajenas al Poder Judicial en funciones de seguridad y resguardo y constató la presencia de personas armadas en un recinto judicial.

A lo largo del proceso, los abogados de Graterol no se han limitado a representar a su defendido. Han actuado en defensa de la autonomía e independencia del Poder Judicial. No hay violencia, ni intimidación, ni fraude. No hay delito cometido por Graterol. Lo que sí hay, y demostrado, es ausencia de independencia – y delitos – por parte de quienes pretenden declararlo culpable.

* Directora del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello

Yuraima Reyes se defiende

La ex fiscal Yuraima Raisolys Reyes ha escrito ahora un mensaje público para defenderse de quienes la acusan por la detención de Graterol

Buenos días a todos estoy haciendo este mensaje en virtud de la acusación que hizo vía twitter el ciudadano abogado José Amalio Graterol y su socia abogada Thelma Fernández. Como Fiscal del Ministerio Público, al que ingresé en el año 2000 por concurso, no me fue asignado en ninguna etapa procesal el caso de la ciudadana Maria Lourdes Afiuni.
Ejerciendo como Fiscal 58 a Nivel Nacional con competencia en Delitos Comunes, me fue asignado en el año 2012 un caso de flagrancia del estado Vargas, donde fue aprehendido el abogado José Amalio Graterol por la presunta comisión del delito de Obstrucción de Justicia.
El delito de obstrucción de justicia imputado al ciudadano Jose Amalio Graterol deriva de su actuación durante la defensa de su cliente el ciudadano ex Defensor del Pueblo de Caracas, acusado de asesinar a golpes a su esposa y quien está actualmente cumpliendo una condena de 29 años, el abogado Graterol era su defensor privado y al ver que las pruebas eran contundentes para dictar sentencia condenatoria, comenzó a hacer una serie de acciones para dilatar la misma, tales como irrespetar con improperios a la juez para que se inhibiera, abandono de la defensa, abandono de la sala de juicio y regresar y volver a obstruir para interrumpir la continuación del juicio y evitar así se dictara sentencia y quedara impune un delito que dejó huérfanos de madre a dos niños, es por eso que la juez llama a un cuerpo de seguridad para que hiciera la aprehensión.
Se realizó la audiencia de presentación y solicité el procedimiento abreviado, presenté la acusación, ya que existían las pruebas que el acusado sí había cometido tal delito, el juzgado que llevó la causa determinó que sí habían razones suficientes para condenar al ciudadano José Amalio Graterol por el delito que se le acusó y fue condenado a 6 meses de prisión.
Este caso está ahora siendo usado con matices políticos para atacar al gobierno del Presidente (e) Juan Guaido, el juicio que se le hizo al abogado Graterol nada tiene que ver con el caso que se le siguió a la Jueza Maria de Lourdes Afiuni.
¿Ahora como funcionaria pública de larga trayectoria quien no tuvo roces con abogados de libre ejercicio fueran del chavismo o de la oposición?
Esto es el precio que debemos pagar muchos funcionarios públicos en el exilio, yo me gradué en mi país en la Universidad Central de Venezuela, obteniedo dos titulos, abogada e Internacionalista, yo ejercí y me formé en mi país y tuve que salir de mi país por las trochas y como exilada, por no estar de acuerdo con este régimen.
Los venezolanos debemos recuperar el Estado de Derecho, la justicia no tiene partido político ni distinción social se ejerce y punto, si me juzgan por cumplir mis funciones

YURAIMA RAISOLYS REYES
Abogado INPRE 79.199

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