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El expediente judicial que la Fiscalía de Estados Unidos presentó para acusar penalmente a Nicolás Maduro y varios colaboradores por narcoterrorismo, lavado de dinero y otros delitos tiene 28 páginas. En ellas se señala directamente al gobernante venezolano de ser el jefe del Cartel de los Soles, una organización que trafica con cocaína y cuya identificación viene por las insignias militares del generalato venezolano: soles en los galones.

Por eso Estados Unidos está ofreciendo 15 millones de dólares a quien aporte información efectiva que conduzca al arresto del «heredero» de Hugo Chávez, mucho más de lo que se pedía por Pablo Escobar en los años 90, o por «El Chapo» Guzmán más recientemente. Los otros «líderes del Cartel» son Diosdado Cabello, el número dos del chavismo; Hugo Carvajal, exdirector de inteligencia militar; Clíver Alcalá, un excomandante del Ejército y hasta el fallecido Hugo Chávez.

Maduro está dispuesto a ir «al combate», como ha dicho, al igual que Diosdado Cabello. Pero Alcalá y Carvajal no. El primero se entregó en Colombia y fue llevado por la DEA a Nueva York la noche del viernes, y el segundo estaría negociando su entrega con autoridades españolas para ser extraditado a Estados Unidos. Ambos han estado en conversaciones con Washington desde hace tiempo.

En las 28 páginas del escrito se citan eventos que los fiscales estadounidenses manejan como evidencia de las acusaciones, y de los cuales se supone que cuentan con pruebas suficientes. La reseña de la evidencia inicia en el año 2003 cuando aún gobernaba Chávez y se instala un campamento de las Fuerza Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio venezolano, con anuencia de las autoridades. A partir de allí se coordinan envíos de cocaína a Centroamérica y los Estados Unidos, como se demostró con la captura y condena de los sobrinos de Nicolás Maduro, y sus declaraciones. La Fiscalía afirma que, pese a ese hecho tan cercano al líder actual del Cártel de Los Soles, la organización continúa enviando droga a Estados Unidos.

Son en total 19 hechos los que reseña el documento judicial, detallados de la siguiente manera. En 2003 una sociedad de las FARC y el Cártel de Los Soles pagó a Seuxis Paucis Hernández Solarte «Jesús Santrich» 300.000 dólares para ayudar a establecer un campamento en Venezuela desde donde se pudiese procesar cocaína.

En 2005 Hugo Chávez instruyó a Nicolás Maduro, entonces presidente de la Asamblea Nacional, y a otros para que los jueces venezolanos que se negaran a proteger a las FARC fueran removidos de sus cargos. En 2006, de acuerdo con el expediente, Chávez nombró a Maduro ministro de Exteriores, y durante ese año las FARC le pagaron 5 millones de dólares procedentes de la droga, que fueron lavados comprando equipos de extracción de aceite de palma de Malasia, en un convenio entre países.

También en 2006, el Cártel de Los Soles envió 5,6 toneladas de cocaína desde Venezuela en un Jet DC-9. Diosdado Cabello y Hugo Carvajal coordinaron el envío, registra el documento. El jet despegó en el principal aeropuerto internacional del país y aterrizó en Campeche, México, donde fue descubierto por autoridades mexicanas.

En 2008, Chávez acordó con Luciano Marín Arango, alias «Iván Márquez», usar recursos de la estatal Petróleos de Venezuela para soportar las operaciones terroristas y el tráfico de drogas de las FARC. Ese mismo año, Maduro, Cabello y Carvajal acordaron proveerlas de armas y dinero a cambio de que incrementaran la producción de cocaína; con el compromiso del entonces Canciller de mantener la frontera con Colombia abierta para facilitar el tráfico. Y allí entró Clíver Alcalá al esquema.

En 2009, Diosdado Cabello dirigió el envío de cuatro toneladas de cocaína desde Venezuela vía Nicaragua, luego México para, finalmente, enviarla a Estados Unidos.

En septiembre de 2013, cuando Maduro ya era presidente, el Cártel de Los Soles despachó 1,3 toneladas de cocaína en un vuelo comercial desde de Caracas a París. El cargamento fue descubierto y decomisado, por lo que Maduro canceló un viaje a la Asamblea General de Naciones Unidas para participar en reuniones y acordar cambiar la ruta y no utilizar más el aereopuerto de Maiquetía para los envío de drogas.

En 2014, Maduro se reunió con Marín Arango en una base militar en Caracas, acordó seguir proveyendo de armas a las FARC y le solicitó a que lo ayudaran a entrenar a la milicia armada. En 2015 se desvió equipo militar venezolano a la narcoguerrilla de las FARC, que fue entegado personamente por Cabello como parte de pago por drogas.

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