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Manuel Chinchilla, conocido como “el nuevo y más grande testaferro del Chavismo”, tiene una propiedad en el 2485 S Bayshore Dr, Miami FL 33133. La casa está valorada en mas de US$ 2,888,000.00. Paga, en taxes de propiedad, la módica suma de US$ 36,381.00 anuales.

La Compañía Anónima Militar de Industrias Mineras, Petrolíferas y de Gas (Camimpeg) ya era suficientemente sospechosa; por tratarse de una institución creada únicamente para “comprar” la lealtad militar con oro y petróleo, tal como lo aseguraron algunos críticos del tema en el país. A esta compañía militar, liderada por el mayor general Alexander Hernández Quintana, se le suma una alianza con la desconocida empresa Southern Procurement Services (SPS), dirigida por Manuel Chinchilla y quien en alianza con PDVSA invirtió US$ 300 millones con dinero de altos funcionarios y exfuncionarios del gobierno Chavista en violación directa de la regulación Federal Americana (que incluyen leyes como FCPA, RICO) .

Las pruebas de las operaciones del Sr. Chinchilla, así como los diferentes vehículos de inversión usados por el mismo fueron expuestas en un trabajo de investigación de un reconocido portal. El foco de la primera entrega fue la empresa Rodin Management Inc, una compañía basada en la Isla de Nevis y que fue utilizada como uno de los vehículos de inversion por parte de Chinchilla.

Chinchilla, quien actualmente se desempeña como director ejecutivo de SPS, se encuentra a cargo de la empresa junto a Enrique Chinchilla Da Silva, Anabeida Ocampo Ruiz y Esmeralda del Carmen Da Silva Izquierdo, desde su creación en 2011, cuando fue registrada en el Reino Unido y luego en las islas Marshall y Belice.

El abogado egresado de la Universidad Santa María, experto en petróleo y empresario, recibió el apoyo de Edgar Mashall para fundar su primera empresa “con la idea de dar soluciones integrales”, tal como lo describe en Linkedin. Única plataforma en la que se conoce sobre su profesión y sus aptitudes, pues ha mostrado poca disposición para ofrecer entrevistas sobre su presumido negocio.

La llegada de Manuel Chinchilla a las altas esferas del chavismo gubernamental viene curiosamente de la mano de militares

Precisamente, del mayor general Antonio Benavides Torres, comandante de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), quien comparte espacio con otros funcionarios venezolanos en la lista de Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), como el mayor general Alexander Hernández Quintana.

Benavides Torres, con quien Chinchilla mantiene encuentros “empresariales” es el encargado de la alianza entre Hernández Quintana en Camimpeg y Chinchilla en SPS, a la cual le fue otorgada nada menos que la rehabilitación, el acondicionamiento, el resguardo y la operatividad de las instalaciones del Campo Urdaneta Lago (Lago de Maracaibo) y la Faja Petrolífera del Orinoco. Es decir, a cargo del aumento de la producción de Pdvsa, teniendo como objetivo principal la activación de 1.500 pozos cerrados en ambos lugares.

La responsabilidad cedida por Petróleos de Venezuela (Pdvsa) a esta alianza cívico-militar, entre una empresa de dudosa procedencia (SPS) y una compañía militar que nace con acusaciones de corrupción (Camimpeg), deja ver que el “compromiso” asumido va más allá de la experiencia y la relación de confianza.

Además, vale destacar que la labor que pasa a desempeñar SPS, venía siendo realizada por grandes compañías -expertas en la materia-, como Halliburton y Schlumberger, que mantuvieron una presencia importante en Venezuela, pero en 2016 redujeron al mínimo sus operaciones tras la importante deuda por el pago de sus servicios no saldada por parte de Pdvsa.

“Sí estamos en la capacidad de asumir contratos, de hecho estamos prestando servicio a Pdvsa y sus filiales. Decidimos quedarnos a invertir aquí y estamos garantizando un mayor rendimiento de la producción de las áreas operativas de Pdvsa. No solo con inversiones de primera línea y alta tecnología, sino además, mantenemos constante presencia en los campos que permitan ajustar la mejor configuración de equipos hechos a la medida, según los requerimientos de cada pozo”, fueron las declaraciones de Chinchilla a un cuestionario de El Estímulo.

Sin embargo, la historia de Chinchilla y SPS no revela ni su experiencia ni su capacidad en la materia. Y así, queda demostrado en su portal oficial, donde la única información que se maneja es la del acuerdo suscrito con Camimpeg y Pdvsa. Incluso, sus publicaciones informativas no ofrecen detalles de contratos con otras naciones o empresas petroleras, desde septiembre 2016.

Chinchilla, por lo que se demuestra en las investigaciones realizadas, no sería sino el “fronting” de una nueva estafa a la nación, que empieza por la estatal petrolera, tan utilizada por el chavismo desde su nacionalización.

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