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Freddy Superlano, miembro de la Asamblea Nacional de Venezuela y uno de los líderes de la jornada del 23F, y su primo Carlos Salinas, fueron drogados con burundanga en un motel de la ciudad fronteriza colombiana. Testigos dicen que dos mujeres los habrían seducido para robarles sus pertenencias.

La noticia sobre el grave estado de salud del diputado opositor la dio a conocer el senador estadounidense Marco Rubio, cuando publicó en su cuenta de Twitter el siguiente mensaje: “Grave situación se desarrolla en estos momentos en #Colombia con @freddysuperlano, miembro de la Asamblea Nacional, fue esta mañana envenenado en el desayuno. Se encuentra en mal estado en el hospital”

De acuerdo con Rubio, el funcionario que acompañó a Juan Guaidó a recoger la ayuda humanitaria concentrada en Cúcuta, fue “envenenado”, por lo que su estado de salud era delicado.

Sin embargo, tras su denuncia, se conoció que Freddy Superlano y Carlos Salinas habrían sido drogados con escopolamina en el Motel Penélope, ubicado en la Autopista Internacional que comunica a Cúcuta con San Antonio de Táchira, por lo que la versión del supuesto envenenamiento quedó descartada.

Según el diario La Opinión, el diputado habría compartido una habitación con su primo y dos mujeres durante la noche del viernes, pero a las 8 am -justo antes de que iniciara el operativo para entrar los camiones con ayuda en la frontera-  los empleados del motel vieron salir a las mujeres de la habitación y al darse cuenta de que sus acompañantes no salieron con ellas, decidieron entrar.

Ambos estaban en mal estado de salud y fueron llevados rápidamente al hospital Jorge Cristo Sahium en Cúcuta para ser atendidos. No obstante, Carlos Salinas falleció antes de llegar al centro médico.

El equipo de prensa de Freddy Superlano publicó este mensaje sobre la situación del diputado

Deivis Ramírez, periodista del periódico El Universal de Venezuela, contó otros detalles de lo ocurrido. Según sus averiguaciones, el familiar de Superlano sufrió un paro cardíaco producto de intoxicación por burundanga. “La policía de Cúcuta y la Brigada Interinstitucional de Homicidios (Brinho) realizaron inspecciones en el Motel y al cadáver”, dice en otro de sus trinos.

Por su parte, el diputado Ángel Álvarez Gil manifestó su tristeza por la muerte de Carlos Salinas y publicó una foto de él para acompañar el mensaje

Diputado Freddy Superlano grave por intoxicación en Cúcuta, su asistente murió


Carlos José Salinas, quien era primo y asistente del diputado por la Asamblea Nacional Freddy Superlano, murió en febrero tras una intoxicación en la ciudad colombiana de Cúcuta, donde se realizó el operativo para la entrega de ayuda humanitaria a Venezuela.

La información fue difundida por varios parlamentarios y confirmado por Voluntad Popular.

 

El diario La Opinión de Cúcuta precisó que cuando los empleados “se acercaron a la habitación en la que estaban instaladas dos parejas, encontraron al diputado venezolano a la Asamblea Nacional, Freddy Francisco Superlano Salinas, oriundo del estado Barinas (Venezuela), junto a su primo Carlos Salinas, drogados con escopolamina y en mal estado de salud”.

Diputado Freddy Superlano ofreció versión distinta a la que maneja la Policía colombiana

El diputado venezolano a la Asamblea Nacional, Freddy Superlano, ofreció a la salida de la Fiscalía del Norte de Santander, una rueda de prensa en la que dio una versión muy distinta a la que manejan las autoridades colombianas con respecto a lo que le sucedió en Cúcuta, hecho en el que su primo y asistente personal, Carlos José Salinas, murió por envenenamiento.

Superlano dijo a los periodistas colombianos, que el principal motivo por el que había estado en la Fiscalía, obedecía a formalizar la denuncia por el homicidio de Salinas y a aportar su versión de que recordaba

Acababan de darle el alta en la clínica donde permaneció. Aseguró estar presto a cualquier interrogante que sobre lo acontecido tuvieran los periodistas, pues su intención era esclarecer los hechos.

“Lo que pasó con Carlos y conmigo pudo ser un hecho común, o sea un delito como los que tanto pasa en Colombia, también en Venezuela, que hay personas que las drogan para cometer algún tipo de delito, o pudiera ser algún tipo de encargo. Ante esta situación, no queremos ser irresponsables emitiendo algún tipo de especulación pero sí queremos que las investigaciones tengan su justo reconocimiento y su justa dimensión”, inició.

Explicó que después de las varias horas que duró el concierto “Venezuela Aid Live” del viernes en la frontera, pero del lado colombiano, se dirigieron a comer a un restaurante en el que se encontraron y conversaron con varios venezolanos, incluso acordaron en qué parte se encontrarían al día siguiente, que se supone sería el ingreso de la ayuda humanitaria al país.

“Hubo personas que nos abordaron, como muchas otras lo hicieron supuestamente para conocernos por nuestra condición de diputado, pero no fue algo más allá fuera de lo común”. Aseguró que no ingirieron licor y que no “contrataron” mujeres para que los acompañaran.

“Todo lo contrario, el sitio donde estábamos es una tasca, no se presta para eso, vende comida, se llama El Rincón del Paisa, y las bebidas que uno pueda ingerir es por ejemplo ´refajo´”.

Contó que más tarde, cuando ya todos se estaban retirando, llegó una mujer preguntando por otra, que en efecto sí había estado compartiendo en el grupo, pero que para esa hora ya se había retirado con su esposo. La recién llegada les pidió que no la dejaran sola, que la acompañaran hasta que llegara alguien que la iría a buscar.

“Ella cargaba una copa de agua, y una caja, no se si de chicles o cigarrillos, y desde ahí ya no recuerdo más nada, hasta que despertamos en el hospital. Que recordemos, con ella no consumimos nada, ningún tipo de bebida o algo parecido. Lo que sí me llama poderosamente la atención es porqué en el caso de mi primo, porqué le dieron una sobredosis, si en cualquier delito como este, tienen algún tipo de parámetro, no se exceden; es decir, cuál era la situación real ¿qué se esperaba?, ¿era un envenenamiento?”, se preguntó.

Par finalizar “Yo entiendo que como funcionario público uno está expuesto y debe estar atento a que algo como esto puede pasar, pero lo que no quiero que pase por debajo de la mesa es el asesinato de Carlos, un joven de 34 años que trabajaba en la Comisión de Contraloría; que era mi primo y mi asistente. El dolor que embarga a mi familia en este momento es sumamente grande. Necesitamos que el homicidio se resuelva”.

La versión de la Policía colombina, incluso con videos como evidencia, señala a los dos venezolanos acompañados por dos mujeres, con las que luego de compartir varias horas, llegaron la mañana del sábado a un motel, de donde tiempo después salieron solas las féminas, y más tarde hallaron inconscientes en la habitación a los dos hombres. Carlos Salinas no sobrevivió.

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