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El gran negocio de la gasolinera chavista situado en el corazón del Madrid industrial pertenece a Luis Alfredo Campos Cabello, primo de Diosdado Cabello, número dos del régimen de Maduro. Según fuentes de la oposición, obtiene beneficios de 4 millones.

Poco saben en la gasolinera de Alcobendas de los negocios verdaderos de sus dueños. Es una mañana fría de finales de enero. Al norte de Madrid, en medio de un polígono industrial, en el centro de un parque empresarial repleto de empresas tecnológicas, surge un punto de repostaje utilizado por todos los que aparecen por la zona.

Se trata de una gasolinera normal y corriente. Unos se acercan a reponer el depósito de su vehículo de diesel. Otros siguen utilizando gasolina. Todos los que aparecen por allí, en un lugar rodeado de viveros empresariales, apenas sospechan que encuentran junto a un negocio que está en manos de los más allegados colaboradores de Nicolás Maduro y del chavismo.

Apenas hay cinco clientes, cinco vehículos aparcados y cuatro trabajadores que se coordinan para regentar este establecimiento. En la puerta, un cartel esboza el nombre de la firma: «Inversiones, Oportunidades y Negocios SL». Inversiones, oportunidades y negocios: lo que necesitaba Luis Alfredo Campos Cabello, el primo de Diosdado Cabello, el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela, otrora número dos del chavismo, firme defensor del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela y uno de los hombres fuertes del régimen.

Eso es lo que está detrás. Lo que hay delante es simplemente eso, un establecimiento en el que reponer gasolina en el vehículo, un lavadero de coches y la clásica tienda de autoservicio que uno se encuentra en cualquier carretera.

Los empleados cuentan que los dueños llegaron en torno al año 2012. Fue entonces cuando la firma adquirió los terrenos en los que se asienta el actual negocio. Desde entonces, figura a nombre de Luis Alfredo, el primo del hombre fuerte de Maduro. Desde entonces, el dinero no ha dejado de entrar. Ahora factura con ella, según ha podido saber EL ESPAÑOL, casi cuatro millones de euros (3.879.499). Eso fue en el año 2017, el último del que constan datos en el Registro Mercantil.

Desde que el primo de Diosdado Cabello adquirió la gasolinera, algunos la conocen ya como la gasolinera ‘chavista ‘ de Alcobendas. Según los datos de la empresa, en los últimos años no ha dejado de generar beneficios. Sus cuentas han subido como la espuma. En sólo tres años, de 2015 a 2017, ha pasado de perder 35.972 euros a ganar 358.198. Un aumento del 45 por ciento.

Desde hace algún tiempo, se ha señalado este y otros dos negocios que Luis Alfredo Campos Cabello posee en Madrid como una ventana a los negocios de los capitales chavistas fuera de Venezuela. El país está viviendo una de sus situaciones más críticas, uno de los momentos más importantes de su historia reciente, acaso lo más relevante desde que falleció Hugo Chávez en el año 2013.

El papel que está jugando Diosdado Cabello, jefe de la oficialista Asamblea Constituyente de Venezuela, está siendo crucial en el devenir de los hechos en Venezuela. Cabello ha alertado de los peligros que podría suponer una injerencia extranjera en lo que está ocurriendo en el país latinoamericano. Era, de algún modo, una advertencia velada a los Estados Unidos y a Donald Trump. «Ellos saben que lo que ellos traten de hacer acá en Venezuela tendrá incidencia en toda la región».

Cabello ha arremetido contra los socios de la Unión Europea, entre ellos España y Francia, que han pedido que se convoquen elecciones para poder normalizar la situación de conflicto que se vive en el país petrolero. Criticó, en este sentido, la legitimidad de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno de España al haber alcanzado el poder sin pasar por las urnas. «Son unos grandes irresponsables».

Cabello ha sido el encargado de responder a la comunidad internacional ante la exigencia de la convocatoria de elecciones libres. El número dos de Maduro ha asegurado que no habrá otras que no sean las legislativas. «No hay elecciones de más nada (…) habrá elecciones de la Asamblea Nacional por dos razones, es la única que no se ha legitimado ante la soberanísima ANC, pero además son las elecciones que toca».

Cabello es un personaje crucial para entender las últimas décadas en Venezuela. Estuvo con Chávez desde sus inicios en el poder en los 90. Le acompañó durante su largo y prolongado mandato. Desde su muerte, en los últimos seis años, ha sido (y es) el hombre más cercano a Nicolás Maduro en Venezuela. Es el hombre fuerte del régimen. Cabello aparece desde hace unos años en los papeles de la exfiscal general de Venezuela, Luisa Ortega. La empresa de su primo en España se dedica, exactamente, al «comercio al por menor de combustibles, carburantes y lubricantes. En su razón social se explica: “Comercio al por menor de combustibles para la automoción en establecimientos especiales de servicios”.

Junto con la firma de la gasolinera, otras dos firmas más surgen en el registro mercantil a nombre del primo Luis Alfredo: Depósito y Stockage JJ S.L. y Bengoechea Inversiones y Patrimonios S.L. Según los datos consultados en el Registro Mercantil, estas tres compañías no han dejado de crecer en los últimos años.

Son muchos quienes, como el círculo jurídico cercano a Leopoldo López, las relacionan con desvío de fondos fuera de territorio venezolano. «Lo de la gasolinera es solo un ejemplo», aseguran a EL ESPAÑOL los abogados del líder opositor.

¿Por qué resulta tan importante el primo de Diosdado Cabello? Sus negocios en España, como explican los mismos abogados, son solo la punta del iceberg, un atisbo más de sus actividades en la sombra. Luis Alfredo, así como su hermano Jerson Jesús, tienen también a su nombre la empresa venezolana TSE Arietis, una empresa subcontratada por una constructora brasileña llamada Odebrecht que en los últimos años se sitúa en la órbita de Maduro.

Todos estos nombres aparecen en el escenario del enorme y complejo puzle compuesto por los entramados empresariales del gobierno chavista. Maduro, el sucesor de Hugo Chávez y su ‘número dos’, Diosdado Cabello, fueron acusados a principios de 2018 por el expresidente de la firma carioca en el país sudamericano de recibir sobornos cuando era canciller de Hugo Chávez.

Tiempo atrás se conoció, a través de la exfiscal, que la empresa que dominan los primos de Diosdado podría estar relacionada con esta constructora en cuanto al pago de estos presuntos sobornos. Parte de estos pagos habrían sido realizados a través de las empresas madrileñas de las que estamos hablando. De ser cierto, el lavado de la gasolinera de Alcobendas sería de dinero, y el combustible servido sería para alimentar a personas próximas al régimen.

Nada saben en la gasolinera de las actividades entre bastidores de sus dueños. Tampoco los dueños de la firma tienen constancia de lo ocurrido. Todas estas revelaciones fueron realizadas por la exfiscal general de Venezuela, Luisa Ortega. Es ahora, en el momento en que la situación en Venezuela se torna todavía más crucial, cuando se hace patente la importancia de estos lugares.

Ortega explicó muy bien el año pasado el entramado: a través de una de sus empresas venezolanas, los primos de Diosdado Cabello lograron inyectar 100 millones de dólares en la mega constructora brasileña. Todo lo hicieron, presuntamente, a través de sus propias empresas. Los balances de estas compañías no han dejado de crecer en los últimos años.

El primo de Cabello cuenta, como decíamos antes, con otros dos negocios más en España que han sido instalados en los últimos 10 años. Uno de ellos, «Depósito y Stockage JJ», se inauguró con 125.000 euros de capital inicial. Cinco años después, un simple almacén, una empresa pequeña dedicada al «almacenaje, depósito y custodia de mercancías, maquinaria, vehículos y toda clase de mobiliario y objetos», experimentó una ampliación de capital que doblaba la cantidad inicial con la que se había creado la empresa: alcanza ya los 300.000 euros. Son datos que EL ESPAÑOL ha podido comprobar en el Registro Mercantil.

El tercero de los negocios investigados se llama Bengoechea Inversiones y Patrimonios S.L. Inició su actividad en 2011 con un capital de 5.000 euros. Hace dos años, en 2017, los socios decidieron que había que ampliar el capital. omo en la otra empresa que está a nombre del dueño, el primo de Diosdado Cabello. De ese modo, se desembolsaron 800.000 euros. La empresa se dedica, en teoría, a «otras actividades de consultoría de gestión empresarial». Ahora, los activos totales de la firma superan los 3 millones de euros. Las facturaciones ascendieron en 2017 tan solo a algo más de 64.000.

Todas estas empresas han sido investigadas también en España. Fue el grupo de blanqueo de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO), así como la Fiscalía Anticorrupción, quienes hallaron signos evidentes de lavado de dinero en las operaciones de estas firmas.

Pero a todo esto permanecen ajenos en Alcobendas. Cualquiera que pase por allí tan solo puede advertir el negocio habitual de cualquier otra estación de repostaje: los grifos enchufados a los vehículos, el jabón sacando lustre a las lunas de los coches, la gasolina abasteciendo a todos y cinco empleados que viven por la zona y que no logran intuir que, probablemente, su lugar de trabajo sea tan solo una mera pantalla.

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