Al hablar de Norka Luque, la empresaria acusada de obtener una fortuna en Venezuela como testaferro de la gobernadora chavista Carmen Meléndez, no pueden dejarse de mencionar los antecedentes del esposo de Luque, Pedro Julio Martínez Pérez, un antiguo general de la Guardia Nacional venezolana, vinculado décadas atrás con un escándalo de tráfico de droga en el que estuvieron involucrados varios militares.

Norka Luque (der.)

El General Martínez es el padre de la cantante Norka Martínez. Así cuenta su historia Rafael Rivero Muñoz en un texto de fecha 27 de junio de 2011 titulado “Con esta reciente zarzuela de la cocaína”Citamos parte del texto:

La Guardia Nacional

Por su parte la comandancia de la Guardia Nacional en su tiempo, habilitó su propia mise en escène para el montaje de los decomisos de cocaína y en una lucha por lograr la mayor tajada de los fondos norteamericanos canalizados por la DEA.

Entrando así en ese momento en esa pelea contra la PTJ, la DISIP, la CONACUID (ahora ONA), la DIM y las labores de la Manzopol, la policía paralela del ministro José Manzo González.

La técnica hizo hábito entonces el reciclaje de drogas por uno y otro servicio de policía en Venezuela.

Pero en esto la habilidad de la Guardia Nacional (GN) bajo el mando del general Ramón Benigno Guillén Dávila y sus operadores subalternos directos: mayores Arnaldo José Moscoso Quijada, Jesús Blasco Martín; los capitanes Luís Manuel Camacho Rondón, Vicente Di Gennaro Magallanes, Pedro Julio Martínez Pérez, superaría con creces las propias a los otros servicios.

El hecho

La GN, por órgano de sus agentes, directamente adquiría cocaína en Colombia, la transportaba por territorio venezolano, la almacenaba en camiones cava bajo su estricta vigilancia y de allí salían dos lotes de cocaína:

a)    Uno para los teatros de decomisos que montaban en uno u otro lugar para señalar a cualquiera fuera –persona natural o jurídica– que mejor conviniera al gobierno en turno, enemigo, oponente o simple víctima fácil, este lote lo reciclaban periódicamente.

b)   El lote principal bajo cobertura de “Droga Controlada” o “Droga Vigilada”, tomaba la ruta aérea o marítima hacia USA, sólo que, siempre, se le olvidaba a la GN avisarle en cada oportunidad a las autoridades norteamericanas.

Entre los civiles, asociados con la Guardia Nacional en esta tecnificada operación, se contaron muchos de los personajes –de ayer… y de hoy– más renombrados y famosos en el mundo del tráfico de drogas y del terrorismo, así tenemos una larga lista.

Pero, por razones de espacio, citemos sólo algunos de esos famosos en uno u otro momento: Adolfo Romero Gómez o Antonio “Metralleta” Hidalgo, Florentino Carlos Fernández García, Pastor López Arias, Pino Galdana, Eugenio Domingo y Carlos Felipe García Romero, Javier Augusto Uzcátegui Briceño, Ramiro Francisco Helmeyer Quevedo, Walter Alexander del Nogal Márquez.

La tramoya y sus actores

  1. Comenzaría el asunto de la GN en tráfico de cocaína al salir a la luz, con la detención in fraganti en Miami del general venezolano Alexis Sánchez Paz y en el momento en que trataba de colocar en el mercado mayor en esa ciudad un alijo de 25 kilos de cocaína que le fue incautado en la maleta del vehículo que conducía.
  2. Florentino Carlos Fernández García, habría sido el activo asociado a Víctor Manuel Barranco Castillo, el jefe de la pre-campaña por la candidatura copeyana del in pectore y ministro del Interior de Luís Herrera Campins. Fueron ellos quienes se encargaron de la operación de forjamiento y comercialización en Venezuela de los CDs de bancos inexistentes en las islas, en dólares y para financiamiento del cargamento de cocaína decomisado en el Aeropuerto Caracas en el interior del Rockwell 810 Turbo-Commander del capitán de navío Lizardo Márquez Pérez, el 30/09/83. Recordemos que en este caso, también estaría involucrado otro general, quien luego, a los pocos años, sería designado Ministro de la Defensa y quien gritando y lloroso no había sido capaz de tomar decisión alguna en los estadios pertinentes de lo que después se conocería como El Caracazo.
  3. Ramiro Helmeyer y Walther Del Nogal detenidos, investigados y juzgados por el Terrorismo Financiero, serían condenados a 30 años de presidio por el asesinato de Mario Rodolfo Patti Fajardo a quien el 15/09/93, entre las 14 y 15:00 horas, después de dispararle y herirlo con un arma lo subieron a la Partenavia P6PC, blanca, azul y dorado 1985, YV-2274, propiedad del primero y despegaron en vuelo hacia Margarita. A medio camino y sangrante aún, lanzaron a Mario Patti al mar como comida para tiburones. Ambos saldrían de prisión con el primer acto administrativo del recién electo Hugo Rafael Chávez Frías. Indultados por él nada más al sentarse en la silla presidencial. Ramiro Helmeyer, por orden presidencial, sería nombrado asesor en el alto mando de la DISIP ahora SEBIN y Walter del Nogal lo propio en el DIM. Por cierto, no tenemos información si ya Del Nogal salió en libertad de su prisión de hace dos años en Italia en un juicio por tráfico de drogas.
  4. La Operación Cálico de la GN, quedó al descubierto en el juicio en USA y por ante el juez Shelby Higsmith, como una tapadera que se montó para el tráfico de cocaína desde Colombia hacia EEUU.
  5. Así lo expresaría en algún momento el fiscal Sullivan: “… All the evidence in this case, when you examine it in its totality, points to exactly that, that this was a smuggling venture by venezuelan National Guard, handled by General Guillén, aided and abetted by Adolfo Romero Gómez…” (Manuel Malaver, Gama 1999)
  6. Adolfo Romero Gómez y Florentino Fernández, los dos más importantes agentes de los carteles colombianos operando desde Caracas y desde la misma oficina de la unidad especial de la GN; el primero condenado en USA a 20 años más 5 de libertad vigilada; el segundo, hoy en España pagando fuerte condena por tráfico de drogas.

Torpeza sobre torpeza

  • “… La máquina donde fue localizada la sustancia llegó a Venezuela proveniente de Barcelona (España)…”

Por primera vez escuchamos una versión oficial que invierte el asunto, ahora resulta que quien produce y exporta cocaína es España. Hasta ahora teníamos entendido que la cocaína se producía en Colombia, se transportaba a Venezuela, se estibaba en naves o aeronaves y de aquí se exportaba hacia Europa

  • “…El ministro de Relaciones Interiores y Justicia señaló que los 5.052 kilos de cocaína…”

Las primeras informaciones señalan un cargamento de 2.000 kilos y tantos, en la última versión del ministro, se multiplica por dos.

  • “… La labor estuvo comandada por funcionarios de la GNB y de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA…”

La ONA fue el cargo anterior del actual subalterno de Tarek El Aissami y vice ministro de seguridad ciudadana, general Néstor Luís Reverol, precisamente, uno de los expresa y repetidamente señalados por el silenciado broker de la cocaína Walid Makled García, en sus momentos parlanchines en Colombia.

  • “… la maquinaría se encontraba detenida en el Puerto de Palúa desde hace 22 días… el viernes, después de varios trabajos de investigaciones e inteligencia… decidieron buscar equipos de oxi-corte para descartar sus sospechas…”

Precisamente, ese viernes cuando ya estaba suficientemente claro que los detenidos de El Rodeo no se rendirían y estaban dispuestos a morir “con las botas puestas”.

Quienes no están dispuestos a asumir sus deberes y tomar las decisiones, el ministro Tarek El Aissami y el comandante general de la guardia –por cierto ahora citado como jefe del estado Mayor de la GN– Luís Alfredo Motta Domínguez, puesto que ya el asunto se les fue de las manos, ahora, ambos de acuerdo, se desplazan al estado Bolívar y acuden a un vulgar y teatral montaje.

Si es maquinaria nueva, importada, que llegó primero a Puerto Cabello y luego a Palúa; esa donde fue supuestamente encontrada la droga, como afirman, primero en los neumáticos y luego haciendo cortes en la estructura metálica con equipos de oxi-corte, bien valdría exhibir la documentación original de importación porque, ya adelantamos, desde Venezuela se exporta cocaína a Europa, no es desde España que llega a Venezuela la cocaína.

En todo caso y a todo evento, las circunstancias de esa supuesta detección y ulterior decomiso de cocaína deberá estar registrada oficialmente en actas, con la presencia de la FGR y testigos, aparte de las gráficas de cada paso del proceso, a defecto de lo cual, afirmamos, siendo un nuevo montaje político–militar–policial no tendrá valor alguno ante cualquiera sea la instancia jurisdiccional.

Frente a estos desempeños, es bien sabido que el negocio del tráfico de cocaína, siempre tiene a la disposición de las circunstancias, cargamentos de droga para entregar, sacrificar ganancias y que sean exhibidas por las autoridades.

En todo caso, esas operaciones son parte de los costos del negocio y siempre será posible recuperar el cargamento, al igual que lo hizo en su momento Walid Makled García con un decomiso que recuperó de manos del CICPC, pagando buen dinero.

Condenados

En presencia de este ritornelo político–militar-policial, como expresó en algún momento el más importante historiador colombiano  Jaime Jaramillo Uribe: “… Quien no conoce la historia está condenado a ser rebaño…”.

Tarek El Aissami y sus subalternos, entre otros el comandante de la Guardia Nacional, pareciera que, por la angustia frente a los hechos: a) abandonaron el comando de las operaciones en El Rodeo y b) reconocen como perdida la batalla de El Rodeo.

Decidiendo viajar al estado Bolívar para montar esta reciente zarzuela de la cocaína, destacan en ello que les embarga un bien afiebrado “Alzheimer histórico”.

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